Hola, soy Mar.

Como muchas personas, empecé buscando otra manera de cuidar mi salud. En ese camino apareció el ayurveda y conecté con una forma de entender el cuerpo que iba más allá de atender solo aquello que dolía. Me hizo mirar la salud con más amplitud y escuchar de otra manera lo que el cuerpo expresa.

Esa experiencia también fue dando forma a mi manera de acompañar. El ayurveda sigue siendo una de las bases de mi trabajo, aunque mi método está vivo y continúa creciendo con nuevas herramientas, conocimientos y experiencias.

Hoy combino esa mirada con otras formas de entender y cuidar el cuerpo, siempre teniendo en cuenta la historia y las necesidades de cada persona. Si te apetece conocer este enfoque y explorar otras maneras de cuidar de ti, estaré encantada de acompañarte.


Mi enfoque

El cuerpo no funciona por partes aisladas. Por eso, aunque vengas por un dolor o una molestia concreta, también tengo en cuenta tu historia, tus hábitos, tu alimentación y tus niveles de estrés.

En consulta haremos una valoración global y, a partir de ahí, adaptaremos el tratamiento a lo que necesitas, buscando una forma de trabajar que te resulte útil y que puedas integrar en tu día a día.

Creo que la sutileza también puede ser profunda. No hace falta abordar el cuerpo de forma agresiva para favorecer un cambio, la firmeza puede ir de la mano de la suavidad y del respeto por sus tiempos.

Cuerpo

Es posible que el síntoma que más notes se manifieste en el cuerpo, pero no por ello trataremos solo esa zona como si el resto no existiera.

Escuchamos lo que expresa y lo trabajamos con cuidado, teniendo en cuenta el conjunto.

Sistema nervioso

El sistema nervioso es la maquinaria central e influye en cómo nos sentimos y en cómo responde el cuerpo.

A veces hablamos del estrés como si fuera algo inevitable, pero merece la pena prestarle atención y explorar qué puede ayudar a que te sientas con más calma y seguridad.

Por eso, en mi forma de trabajar, el cuidado no consiste en forzar: importa tanto cómo abordamos el cuerpo como el ritmo al que lo hacemos.

Mujer

A lo largo de la edad fértil, las hormonas y el ciclo pueden influir en cómo nos encontramos.

Conocer tus ritmos puede ayudarte a entender mejor lo que te pasa y a adaptar ciertos aspectos de tu día a día.

En consulta tenemos en cuenta tu ciclo y tus síntomas, sin asumir que el dolor o el malestar que interfieren en tu vida sean algo que simplemente tengas que aceptar.